El sentido del humor de El campechano I
Hemos oído que ni más ni menos que al exiliado se le ha ocurrido soltar la bomba entre el grupo de amigos pelotas y rastreros que no le han dicho ni mu y han querido traer la noticia desde el extranjero hasta el pueblo español, la persona sigue con la misma insolencia con la que se fue, cree que es el rey del país, del que dejó por su propia iniciativa de serlo cuando se descubrió el pufo del dinero de Corina y los pufos con los jeques árabes, no le han ni asesorado como se debe a una persona, y le deberían esas amistades, ni le dicen que no vive en España porque no quiere declarar sus bienes y pagar impuestos como hacemos todos en el reino que él mismo ha creado con su forma mala de gestionarlo.
Yo me pregunto como una persona que no acepta el pagar como todo el mundo impuestos en el país se atreve a decir que quiere ser enterrado en el panteón de la dinastía de los Trastámara de la que nunca han dicho pertenecer porque eso de descender de bastardos no va con ellos, reconocer que se es una dinastía real bastarda, nunca fue reconocida por ellos, ni sus historiadores diciendo que la dinastía se extinguió. FALSO, como esos historiadores a los que hacen condes y nobles por dar estudios a los infantes que no sabemos si de verdad lo son. Lo jodido es esa nobleza que se llama Enriquez, Noroña, Tellez y demás apellidos que descienden de esa dinastía, son descendientes claros de esos linajes que ni se opongan a la idea loca que ha soltado caer para que todos lo traguemos como de lo más natural.
Donde de verdad debería de enterrarse si sucede la muerte en el exilio, es aquí. Hay sitio libre y como se considera el salvador del país tras el franquismo, no hay mejor sitio que este, debajo de la cruz y muy cercano a El Escorial que tanto les gusta, que tampoco es de su dinastía, porque los Borbones llevan permitiendo la calumnia y el humillamiento de la anterior dinastía real desde que vinieron desde Francia, se quedó sin sitio por colocar como rey a su padre que nunca lo fue, se creen siempre que pueden hacer lo que quieran con todo, se creen pues nada que el italiano que ni derecho de nacimiento tiene de ciudadano español, quiere hacer con los panteones reales lo que le venga en la real gana, lo mismo que quería hacer el tal Juan III al enterrarse en la de la dinastía de los Aragón, que ni fecha de rey tiene, como pueden comprender todo de locos y salvo los republicanos que no saben que pinta el rey Campechano en la catedral de las cruzadas, nada se cuestiona el resto de españoles pelotas y rastreros que no defienden el patrimonio, ni los edificios culturales de otras dinastías que están allí relacionados por ser los conquistadores de la ciudad en 1492. De verdad que tenemos que tragar esta historia ilógica, de verdad se quiere comparar a los reyes católicos, es increíble y la cercanía genealógica para enterrar a nadie allí es nula. La única relación de este con Granada es ir de cacería por allí, esto es una broma de mal gusto.

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