¿La vergüenza de la clase social noble?
Vamos a ver, es obligatorio en estos tiempos donde se quieren pisar los derechos a la gente, recordar quien es quien en la sociedad que se denomina noble, no es la sociedad que la asociación de la nobleza quiere pintarnos como nobles porque tengan títulos nobiliarios, dime de que presumes y te diré de que careces, se puso en la primera república que el título para cada persona era el de Sr. y Sra. Lo demás son excesos del pasado que en algunos casos no son legítimos con la ley constitucional, si examinamos los títulos que hoy muchas personas exhiben tienen una base moral ética nula o corta, para dar lecciones de nada, las rehabilitaciones de títulos, sobre todo en época de Alfonso XIII han sido un atropello a los derechos de los legítimos sucesores y descendientes de muchos títulos que se habían dejado de usar hacia siglos, o al menos varias generaciones; el caso más fragante de los que llama al cielo es el robo y usurpación a los herederos legítimos de la casa de Osuna, en favor de la casa que hoy se dice del Infantado, que risa, unos descendientes que dicen serlo del VII duque para quedarse con la cuantiosa fortuna, que dicen para su provecho también arruinada del último poseedor de la merced en 1814, que pena reclamaban la ruina jajaja. Todo una vergüenza torera tiene que pasar el investigador cuando ve los arboles genealógicos y tamaño desatino ejecutado por Fernando VII el rey felón, la historia lo definió por lo que hizo al pueblo que se levantó contra Napoleón para conservarle la corona que el dejó vacante con su supina ignorancia. Pero bueno este rey, el peor de la dinastía borbónica española con creces, por claro síntoma de envidia a la casa de Osuna, la desmembró sin orden ni sentido, es lógico que descendientes legítimos como son los Alburquerque no recibieran ni un solo título de una larga lista de más de 40 por ser línea femenina y tener su esposo 13 títulos, por gusto de tamaño ignorante de derechos, dios se le cobró su pronta muerte como ya hiciera otras veces con los Borgoña o Trastámara, se le ocurrió el conceder nada más y nada menos que el grueso de 10 títulos de está casa para parientes lejanos en la persona del general Andrés Arteaga, ¡Mon die! que apellido tan noble y que pedigrí tenía el señor, un marqués del montón con algunos antepasados nobles, eso es todo lo que aportaba para ir a pleito a por una herencia que desde entonces usurpan y disfrutan los herederos de tal personajes, está familia que ha casado desde entonces con lo mejor que ha podido de la aristocracia española, no tiene pedigrí de origen y lo saben, descienden de gente muy normal en Irlanda, si los cogiera el cardenal Mendoza los arreaba un palo de los buenos, con sus profesiones, sus apellidos descastados y demás maculas y sambenitos.
Pues bien lo curioso de está casa, es que no solo consiguieron una herencia de 13 títulos por unos y otros lados, sino que siguieron ampliándola con rehabilitaciones injustas y notorias en el reinado del citado rey Alfonso XIII, formándose lo contrario de lo que había querido el rey Fernando VII, no ampliar y formar una de las más grandes fortunas del país, tanto en bienes, inmuebles que no les pertenecían, pero que por arte de birlibirloque se habían convertido en suyos, el escándalo es notorio y avergonzante por su silencio entre las grandes casas ducales y nobles del país, donde descendientes de mejor fuste no tienen título alguno de esta familia y estos personajes se han hecho con lo que vuelvo a decir, no es suyo legitimamente. Que tiempos aquellos en los que los reyes se ganaban los reinos en persona, dejaban a sus hijos, legítimos e ilegítimos sus regalos y posesiones y no como estos nobles que dicen serlo pero se callan secretos muy injustificables, esos hijos que tienen perdidos por el país o el extranjero y que se niegan a considerar de los suyos, ese es uno de los rasgos por lo que se dice noble a quien lo es y hoy se creen que lo son quien no lo es en comportamiento, nobleza obliga señores y a quien se parece honra merece.
Todavía es peor lo de la venta de las propiedades que no son suyas y lo saben, lo peor es que se las vendan al gobierno de turno que lo sabe y hasta pague dos veces por la misma propiedad, verdad gobierno que dice ser socialista, habrá gente que solo se crea que los reyes son los únicos que van dejando hijos perdidos por el mundo, los vilipendian injustamente, esos tuvieron algunos con mejor fortuna que otros que incluso tienen apellidos reconocidos por la ley o por su padre, Leandro de Borbón, casos de la casa de Austria, Juan de Austria, Juan José de Austria, hay tantos en el pasado que no se entiende porque atrapados por las circunstancias no se atrevieron a reconocer a sus hijos gentes de las grandes casas ducales o nobles, había serios precedentes en el pasado y la historia, pena de la Casa de Alba, la de Alcañices, la de Medina Sidonia, que curiosamente en el pasado era de las que más lo reconocía, pero parece ser que el ser Moscoso o Álvarez de Toledo no va con el reconocer a nadie fuera de matrimonio. Nobles si pero menos, como suele decirse, grandes si pero de pega, no puede ser grande quien a su hijo, nieto o bisnieto lo deja desamparado ante los lobos de otros linajes. La de bochornos que han tapado esos descendientes a esos antepasados que no se merecían el gran servicio a las casas de las que descienden, quizás porque algunos antepasados de los personajes si se merecen el respeto, ese que no tuvieron estos cuando pensaron en procrear hijos estando casados y sin descendencia, esa que es tan fuerte al leerse que aún algunos hasta se lo creen, Pepe Alcañices, el mejor amigo de juergas del rey, con leyenda de mujeriego empedernido, sin descendencia, o Luis Osorio de Moscoso el conde romanticón, hay que fuerza tienen las letras.



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